A esa máxima convocó el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez en la asamblea de balance anual del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz – Canel Bermúdez, convocó este sábado, en la asamblea de balance anual del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, a pensar como país, no por estancos, para encadenar todos los procesos productivos y dar una dinámica diferente a la economía nacional. 

Díaz-Canel destacó el papel rector del MINCEX en actividades esenciales para el desarrollo de la nación, como la promoción de las exportaciones que generan los recursos financieros necesarios; la inversión extranjera, sobre todo directa, para lograr un crecimiento sostenible; y la importación oportuna que permitan un desenvolvimiento coherente de nuestra economía. 

Reiteró la importancia de la política de cuadros para conseguir una gestión de gobierno más eficiente. De manera particular, dijo, los directivos del MINCEX deben ser sensibles ante los problemas, tener inquietud revolucionaria y seriedad. «La gestión de Comercio Exterior en nuestras condiciones, con las presiones externas y todo lo que necesitamos, no admite directivos lentos, ni poco proactivos y dinámicos». 

El mandatario consideró que prevalecen trabas en materia de comercio exterior e inversión extranjera, las cuales entorpecen y alargan en el tiempo los procesos. Tenemos demasiadas limitaciones y hay que aligerar la carga burocrática. Ello genera un ambiente de confianza para el inversionista, apuntó. 

En la reunión que evaluó el trabajo del 2018 y las proyecciones del 2019, Díaz-Canel retomó conceptos como la transparencia en la gestión, la participación de todos y el aporte de quienes más conocimientos acumulan. Igualmente comentó sobre la investigación, la innovación y el vínculo perenne con la base, «porque desde una oficina no se sabe lo que pasa en una empresa que puede tener potencialidades para la exportación». 

Refirió las visitas del Consejo de Ministros a las provincias, que han permitido destrabar asuntos y donde se han evidenciado las oportunidades que existen en los territorios para exportar. «Hay que caminar el país, pegar el oído a la tierra, para poder ver las potencialidades, ayudar a impulsar y socializar ideas». 

El Presidente consideró que se importan mercancías que pueden obtenerse en Cuba y — en muchos casos— se importan por desconocimiento cosas que aquí se producen incluso con más calidad. 

Díaz-Canel reseñó otros asuntos como la batalla ética que se está librando en el país contra la corrupción; la necesidad de fortalecer todas las estructuras del comercio exterior, tanto en el ámbito empresarial como institucional; y los encadenamientos productivos con la inversión extranjera, las exportaciones, el turismo y todos los actores de la economía nacional. 

Precisó, además, que la inversión extranjera tiene que incluirse en las actividades priorizadas que ha definido el Gobierno y ejemplificó con la agricultura, la industria alimentaria y la generación de energía a través de fuentes renovables. 

Igualmente habló sobre mejorar la estrategia de superación de los grupos negociadores; concretar el funcionamiento de la ventanilla única del comercio exterior; trabajar con los territorios en la identificación de posibilidades de exportación, más allá de los productos tradicionales; cuidar la calidad de lo que se exporta; elaborar una buena oferta para los cruceros que arriban al país; fortalecer los estudios de mercado; y gestionar más eficientemente el cobro de las exportaciones. 

«Estos días han sido de enorme orgullo para los cubanos, donde hemos visto la respuesta que ha dado nuestro pueblo a la Reforma Constitucional…Esa victoria hay que apoyarla con resultados, con realización, despejando todo lo negativo que podamos tener en nuestro trabajo con una gestión más coherente, inteligente y eficiente. Eso es lo que esperamos de ustedes», concluyó. 

ANTE LOS RETOS, SOLUCIONES 

Al presentar el informe del trabajo realizado en el 2018, el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, refirió la compleja situación que atravesó el país durante el año, derivadas de tensiones financieras y el recrudecimiento del bloqueo de los Estados Unidos. 

En la reunión — donde también participaron el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas Ruiz, y el miembro del secretario del Comité Central, Jorge Cuevas Ramos —el titular del sector señaló que en el periodo se le dio especial seguimiento a la inversión extranjera, las exportaciones y al uso de los créditos externos. Aun cuando el intercambio comercial del país creció un 5%, significó que persisten problemas en la contratación, en la calidad de lo que se exporta y con la estadía de buques y contenedores en los puertos. 

Entre otros temas, expresó que las exportaciones son la clave fundamental para obtener los ingresos que hoy necesita el país para su desarrollo, de ahí que deban aprovecharse todas las oportunidades, sin despreciar ninguna.

Malmierca Díaz dijo que se estudian varias medidas para incentivar a toda la cadena exportadora, con énfasis en los que producen directamente los bienes y servicios. 

Igualmente se refirió a la atención, más directa e integral, que se está prestando a las provincias, que es de donde se generan los rubros exportables. 

De las prioridades resulta esencial, subrayó, el cumplimiento del Plan de la Economía, atraer inversión extranjera, suficiente y de calidad, que se encadene con la industria nacional, y dar el salto real y sostenido en las exportaciones, velando por una adecuada diversificación de los vínculos con el exterior. 

En el debate, los directivos del MINCEX abordaron de manera crítica asuntos vinculados con las relaciones económicas y comerciales, el comercio exterior, la inversión extranjera, los créditos y la cooperación internacional, conscientes del papel que su trabajo juega en el futuro de la nación.